Ya es de madrugada, y en mi mente está tu mirada, esos ojos tan cálidos y brillantes que sugieren ese sentir que me muestras que dices te calienta. Tus párpados cansados que denotan el trabajo realizado en el día y las desmadrugadas que tienes que hacer frente para poder salir al frente en tu vida. Tus pestañas tan hermosas y vivaces que hacen de tu mirada una hermosa pieza de arte.
Ya es de madrugada y en mi mente tengo grabada las caricias que me das con tus manos, esas manos tan suaves de mujer trabajadora, que le hace frente a todo, una dama emprendedora. Las caricias con tus delicados pies en las lúgubres noches que pasamos.
La madrugada nos ha caído y mi mente ha traído esos gratos recuerdos de tus besos tan dulces tan tiernos, como si el aire se hiciera a un lado para no estorbar el dichoso momento.
Llegó la madrugada, y sigo aquí en mi cama pensandote profundamente, mientras una llamarada invade mi mente.
Es de madrugada ya, tu descansas, yo escribo, porque cuando tu duermes, yo me inspiro.
domingo, 29 de diciembre de 2013
Lunes 30 de 1976 (Madrugada)
domingo, 22 de diciembre de 2013
Domingo 22 de 1976 (Noche Calurosa)
Vaya que noche tan calurosa, desearía que caiga la lluvia y refresque mi cuerpo; lo pongo en singular, pero debería ser en plural, porque sé muy bien que no te gusta el calor, pero si la lluvia y refrescar tu cuerpo. Hay tanto por hacer en las noches, en los días y las madrugadas, que nos parecen cortos los momentos en los que no nos vemos, o será que lo único que hacemos es estar comunicados todas las noches, días y madrugadas-estas últimas se reverencian en los sueños y pensamientos-o es que paramos tan ocupados que no observamos el tiempo y cuando de pronto, juntos de nuevo, mira que pongo paramos tan ocupados cuando tu eres quien hace más que yo, que falta de humildad la mía.
En esta noche calurosa desearía que caiga una lluvia intensa para unir esas soledades nuestras en el llanto del cielo, en la alegría de las plantas y flores, en el regocijo de los animales sedientos, en la felicidad de los agricultores.
Deseo tanto en esta noche calurosa que caiga esa lluvia intensa, porque lo que quiero es que se forme un lago e ir nadando o remando a tu morada y decirte lo mucho que te extraño y la falta que a esta alma le haces.
En esta noche calurosa desearía que caiga una lluvia intensa para unir esas soledades nuestras en el llanto del cielo, en la alegría de las plantas y flores, en el regocijo de los animales sedientos, en la felicidad de los agricultores.
Deseo tanto en esta noche calurosa que caiga esa lluvia intensa, porque lo que quiero es que se forme un lago e ir nadando o remando a tu morada y decirte lo mucho que te extraño y la falta que a esta alma le haces.
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